Ilusiones



...y así el chinito sobre el tejado se perdió en el cielo neuquino, admirando el atardecer sobre el Mari Menuco, hasta que recordó que ni recordar podía, por ser chimenea y no chinito, pero aún así desafió a quien lo viera a no caer en la trampa de volver a verlo como el chinito que se pierde en el atardecer del cielo neuquino, trampa que tal vez le permitiría volver una y otra vez a ser el chinito sobre el tejado que se pierde en el cielo neuquino y admira el atardecer sobre el Mari Menuco, hasta ese siempre injusto final en que recuerda que ni recordar puede por ser chimenea y no chinito...

Feliz sí cumpleaños (Elige tu propia aventura)

Después de que mi primer cumpleaños resultara la estafa del siglo (que no es tu cumpleaños, que no es algo digno de ser celebrado, que sos un idiota, que te voy a matar), ahora llega la segunda parte de la cuestión: mi (verdadero o segundo) cumpleaños.

Ahora bien, como el 24 de octubre de 2009 parece haber sido declarado sin que yo me enterara el día del evento (Aniversario de Cruz, Illya Kuryaki en Club F, otros seis - y contando - cumpleaños, tres - y contando también - casamientos y hasta la procesión a la Virgen de Salta) mi propuesta para este año es algo parecido a Elige tu propia aventura: a partir del mediodía yo voy a estar en casa con comida, bebida y música; están todos invitados a hacer lo que se les antoje, es decir, venir a la hora que quieran, con quien quieran, a lo que quieran y quedarse cuanto tiempo quieran. Mirá si me iba a largar a competir con Cruz, Illya Kuryaki, cumpleañeros, contrayentes y con la mismísima Virgen de Salta... ¡Por favor!

A quien le guste la propuesta y pueda venir, lo espero. A quien no, bueno, no lo espero. De todas formas, para mí el cumpleaños es una excusa para saludar y ser saludado por aquellos a los que uno quiere saludar y quieren saludarlo. Si a eso se le suma pasar un buen rato, mucho, pero muchísimo mejor.

Si te interesa la propuesta y querés pasar a saludarme, ve a esta página (mi dirección es Borelli 6440, pero en Google Maps figura como si fuera Lagrange, por lo tanto que si alguien quiere buscarla en Google Maps por su cuenta, debe buscar "Córdoba Lagrange 6440"; el mapa muestra cómo llegar desde la Plaza Colón a mi casa, que es el punto B); si no te interesa la propuesta, no querés saludarme o me odiás por la estafa de mi primer cumpleaños, pasa a la siguiente página (seguramente encontrarás algo más que hacer este sábado, día nacional del evento).

Por las dudas, va acá también (probá moverte por el mapa, es súper divertido):


Ver mapa más grande


Los espero a todos!

Exactamente así

El pozo estaba en algún lugar entre los yuyos. A eso, todos lo sabían. Lo que nadie sabía era exactamente dónde, como si alguien lo hubiera perdido por allí. Nosotros caminábamos como si nada, como si no hubiera yuyos, como si no hubiera pozo.

Ella me contaba que ya no vivía nadie en esa zona. Las pocas casas de los alrededores estaban desiertas y ruinosas, como si hubiese explotado una bomba atómica y la radiación los hubiese matado a todos. O, mejor, como si el pozo se hubiese tragado el pueblo entero para escupir las casas como semillas de sandía.

Eso es lo que ella me contaba mientras caminábamos. Que de vez en cuando alguien desaparecía en aquel campo, como si hubiese caído al pozo. Exactamente así. Yo asentía en silencio, pensando en otra cosa, en el contacto de su mano, en su sonrisa, en su voz dulce, cargada de entusiasmo, como una víbora de cascabel.

Así, enredados en algo parecido al amor, se nos fue la tarde. Dejó de existir. Como si el tiempo los disolviera, desaparecieron el campo, los yuyos, el pozo, su sonrisa, su voz, su mano, la mía. Nosotros.

Andate Maradona

Cuando terminó el partido en el cual por total y absoluta casualidad le ganamos a Uruguay, lo único que pensé y dije fue "listo, no nos lo sacamos más de encima al gordo" Sin embargo, y vaya paradoja, este inútil es capaz de muchísimos milagros. Creo que con esta conferencia de prensa no opaca lo bueno que pueda haber hecho su Argentina (sea ésto lo que sea); lo borra completamente. Es una de las únicas oportunidades en las cuales defendería a los periodistas: ellos, que la chupen; Maradona (malgasto una "m" mayúscula), que se vaya. Que alguien así de desequilibrado esté como técnico de la selección argentina es sólo posible en este país, gracias (por nada) a la pésima gestión de otro desastre humano como es Humberto Grondona.

Como jugador, fue un genio. ¿Vamos a tener que bancar por eso cualquier cosa que haga? Andate Maradona.



Por esto, muchas gracias. Es impresentable, me da vergüenza propia y ajena, pero confío que ya no va a dirigir el mundial. Ese es Maradona, papelón en la cancha, papelón afuera de la cancha... papelón en todos lados (ahora que ya no juega al fútbol).

Suma de monólogos

Yo me pregunto ¿cuánta es la gente que realmente escucha en lugar de estar esperando que uno se calle para hablar?

¿Feliz no cumpleaños?

Hace exactamente dos años una tía llamo indignada a casa y pidió hablar con mi madre. Cuando ésta la atendió, aquélla empezó a decirle, indignada, que era un horror, una aberración, una abominación que yo hubiera hecho una celebración dos días antes, el sábado 6 de octubre de 2007. Mi madre le contestó, intentando calmarla, que bueno, era mi decisión, si yo lo sentía así ¿quién podía cuestionarme? No sirvieron estas palabras, ni ningunas otras, para calmar a mi tía, quién seguía igual de indignada cuando cortó.

A mí no me importó. Lejos de preocuparme la sentencia de mi tía, sólo pude sentir alivio por no haber sido yo el que atendiera el teléfono. Yo no soy tan diplomático y conciliador como mi madre. Sin tapujos, la hubiera mandado al diablo, tachándola de arpía. La hubiera felicitado, sí, por tener tanto tiempo libre como para meterse en lo que no le incumbe. En definitiva, hubiera creado un nuevo problema familiar.

Ahora bien, sé que no son muchos los que están de acuerdo con que festeje el 8 de octubre como un segundo cumpleaños. La mayoría pensará que es tonto o excéntrico. También habrán los que compartirán la opinión de mi tía, y dirán que es una aberración.

¿Importa en este asunto cómo lo sienta yo?

Yo siento que el hecho de haber ido en el auto de la foto y estar hoy escribiendo estas palabras es motivo suficiente, y hasta más relevante que el día en que me tocó nacer, para festejarlo como mi cumpleaños. Es el nombre que yo quise darle a esta fecha, porque siento exactamente eso, que nací de nuevo.

Del primer nacimiento no me acuerdo. Del segundo sí. Recuerdo días tristes, difíciles, física y mentalmente dolorosos. Pero también recuerdo el afecto de todas esas personas que estuvieron a mi alrededor desde que me desperté en el hospital hasta que estuve bien. Recuerdo cómo las visitas, los globos, las flores, los peluches, las cartas y todos los gestos de cariño me mantuvieron vivo y me ayudaron a estar bien hoy. Recuerdo cómo cuando estuve bien para volver a funcionar en el mundo ya no volví a ser el mismo que antes; empecé a ver la vida de otra forma, a valorar otras cosas, a querer y disfrutar más a quienes tengo alrededor.

El 8 de octubre de 2006 me cambió. Ya no volví a ser el mismo. Nací de nuevo.

Si a alguien no le gusta que lo llame cumpleaños, es libre de no compartir la terminología y no decirme feliz cumpleaños hoy (veo llover en facebook saludos de gente que tal vez se sienta estafada cuando sepa que "en realidad" nací el 24 de octubre). Si a alguien le parece tonto, es libre de sentirlo así. Hasta son libres de compartir la opinión de mi tía, de que esto es un horror, una aberración, una abominación.

Pero ¿qué de malo tiene que celebre estar vivo? Supongo que mi tía piensa que celebro lo que sucedió. ¡Qué mente tan estrecha! ¿Cómo puede ocurrírsele a alguien que yo celebro haber causado tanto dolor en mí y en quienes me rodean? ¿A quién se le ocurre pensar que soy tan indolente como para celebrar mi propia irresponsabilidad?

Celebro el milagro de estar vivo (¿no es eso una fractura en la cuarta vértebra cervical a dos milímetros de los centros de respiración autónoma?). Celebro haber descubierto cuánta gente hay que me quiere, haber aprendido por el golpe a disfrutar la vida como la disfruto hoy en día, sentirme mucho más feliz que antes.

Igual que un cumpleaños no es la celebración del parto en sí ni del dolor que éste produce, yo hoy, 8 de octubre, no celebro el dolor, sino el milagro de la vida... el nuevo milagro de la vida.





¿Quién sabe, Alicia?

Parte de mi vida y esta película:

Don't you know that I...

El dueño de mi disquería habitual conocía mis gustos a la perfección. Cada vez que me mostraba algo me encantaba y lo compraba. Hoy  ya han pasado más de 10 años desde el día en que puso en mis manos The Good Will Out de Embrace. No sólo me me fascinó el álbum, sino que desde entonces, y según la modalidad de la época (comprar cds en mi disquería, encargarlos al exterior y pagarlos en dólares-pesos, descargarlos con napster, e-mule, ares, etc) he conseguido todo lo que ha salido de ellos. Fue sin dudas un revés enterarme que en Inglaterra es una banda de quinceañeras. Está todo bien, a mí me gustan igual.

Nunca llegaron a ser muy conocidos, pero tuvieron un rol clave en el surgimiento de Coldplay. Los invitaban tocar con ellos cuando Chris Martin y compañía no eran "la banda más grande del mundo" (por lo menos hace algún tiempo, junto con el fiasco Foo Fighters). Años después, en agradecimiento, Coldplay les regaló un tema llamado Gravity, que ojalá hubiera sido más conocido, porque es buenísimo.

Pero lo que concretamente me lleva a recordar a Embraces es su segundo álbum, Drawn From Memory. Lo tuve que encargar a Inglaterra poco después de que saliera (cómo han cambiado los tiempos). En su momento me pareció muy bueno, ahora no tanto. Para ser más específico, hoy me encuentro pensando en la última canción de ese álbum, I had a Time. Y si es cuestión de ser más específico aun, pienso en sus frases finales:

But the feeling's never gone.
Don't you know that I...
I had a time.

Esto significa, si no me falla el inglés:

Pero el sentimiento nunca se fue.
No sabés que yo...
Yo la pasé muy bien.

Cuando escuché esto por primera vez, en el acto tuve que volver a escuchar. Me había quedado pensando... pensando si realmente decía la estupidez que creía haber escuchado. Pues sí, la decía: Don't you know that I... I had a time. A pesar de lo lindo de la canción, el clarinete mágicos, el clímax final, por esta última frase nunca conseguí que la canción me terminara de cerrar.

Para mí no debió haberse escuchado nada después de "Don't you know that I...".

Fue esa la época en que vi cómo Embrace borraba de un plumazo, con apenas una frase, su oportunidad de convertir la canción en el himno de los enamorados cobardes. Yo lo era en aquella época, lo fui otras veces y, aunque sé que no con el mismo nivel de cobardía, lo volveré a ser.

Y ¿qué decir? ¿Espero pasarla muy bien?

Por favor...



I Had a Time

It takes this soul of mine to see you burst my heart
And I'll find
That there's a silver lining
You don't see
If we end it soon
It's clean and pure

And I won't hurt no more
Because I had the time of my life
For sure

It is true
A mountain like you
Ought to see
Which way they are going
What you've never dreamed
You can't lose
So stay so clean and pure

Enjoy
Don't hurt no more
Cos I won't see your smiling face
But I won't see your smiling fade
And know I had the time of my life
That day

Surely we could carry on
When you're left behind
With no good reason
It's a shame but the feelings never gone
Don't you know that I
I had a time

Surely we could carry on
When you're left behind
With no good reason
It's a shame but the feelings never gone
Don't you know that I
I had a time

Don't you know that I
I had a time

Domingo

Viernes es el día en que uno recoge lo acumulado en la semana y lo apuesta todo al rojo o al negro. Domingo es el día en que sale doble cero y vuelta a empezar.

Domingo es el día en que uno comprende cómo vivir el fin de semana que ya se acabó. El viernes siguiente lo habrá olvidado.

Viernes es el día en que uno se sube al auto. Domingo es el día en el que, ante lo irreparable, lo lamenta.


Más allá del horizonte

¡Qué gran decepción! ¿A quién se le ocurre hacer algo así? Este es el punto más allá del horizonte, en el cual uno descubre que no hay (y nunca hubo) nada detrás.



Trastorno bipolar

Los días eran alegres y coloridos.
Los vivíamos con felicidad,
correteando en los jardines,
saboreando la dicha plena de ser jóvenes.

Pero el sol avanzaba en el cielo
y las sombras se erguían macabras en las paredes.
Llegaba el momento de volver a encerrarnos en la casa.

Las noches eran oscuras y siniestras.
Las vivíamos paralizados,
sintiendo la casa llenarse de fantasmas,
congelarse de silencio.
El terror se escondía en todos los rincones.
Entre pesadillas, el tiempo avanzaba a saltos,
discontinuo,
lento.
Esperábamos el final refugiados en las sábanas.

Sonidos amistosos anunciaban la llegada de la mañana.
Salíamos de la habitación hacia la casa transformada,
felices.
Nos bañábamos de luz,
listos para vivir otro día,
que sería alegre y colorido.