A pesar de que nunca volví a ver a quien iba dirigido ese mensaje que no envié, esas palabras estáticas del 16 de junio de 2006, aunque cambiaron de destinataria, no han perdido vigencia. Es hoy más que nunca que me aterra ese abismo infranqueable de los tres puntos suspensivos finales, viva imagen de aquello que quise que sucediera y, por culpa de miedos absurdos, no sucedió; de aquello que hoy, 18 de febrero, tal vez deba ser y nunca será.
Comentario Nº 0
Este pequeño párrafo y la foto a la que ilustra (sí, para mí los textos ilustran fotos) es pura realidad. De verdad escribí ese sms el 16/06/06, de verdad no lo envié, de verdad recordé las palabras, la foto y la situación más de un año y medio después, y de verdad lo que tal vez debía ser nunca fue.
En febrero de 2006 escribí esas palabras agobiado por la tristeza. Había llegado pocos días antes de un viaje por el país sin acompañantes ni rumbo fijo, y me empezaba a dar cuenta de que lo que fuera que había ido a buscar, no lo había encontrado. Más de 8000 km después, seguía parado en el mismo lugar.
Mi propia interpretación del tiempo como la cuarta dimensión transforma la frase "el tiempo todo lo cura" en "el tiempo nada lo cura; somos nosotros los que usamos el tiempo para curarnos". En ese sentido, el tiempo de verdad se parece al espacio, y resulta una distancia que uno puede o no recorrer para alejarse de los problemas. Puede que el tiempo transcurra para todo y todos a nuestro alrededor, pero si esperamos que el tiempo nos cure, vamos a chocar contra una realidad tan imperturbable como esperar que el espacio nos lleve.
Hoy esas palabras me suenan lindas y me remiten vívidamente a la situación en que nacieron, pero ya no van acompañadas de tristeza alguna. Me he alejado más de un año de aquel momento como para percibir de él algo más que los recuerdos estáticos que he guardado.
Hay algo que siempre digo: lo que hoy sentís que te mata, mañana no tiene importancia. A ello agrego que "no sirve de consuelo, pero sí para seguir adelante". Es como decir que existe un lugar diferente a ese en el que estamos, pero hay que caminar para llegar. Existe un lugar diferente a la tristeza de un determinado momento, pero hay que recorrer tiempo para alcanzarlo.
Este video es la ilustración de la tristeza más inteligente que he visto:

3 comentarios:
buen post.... me gusto el juego con el timepo. y la verdad mas de una vez me vi pararado donde emepce. el viaje en el espacio puede llevarte a muuchos lados, pero la mente y el corazon nunca se mueve....
buen tema.
y buena caratula del blog, todavia estoy buscando el poster de esa peli!
salu2
Esperemos que haya menos ¨te veo¨ y que sean mas los ¨quiero verte¨ porque esos son los que generalmente se concretan.
Boludo estaba pensando en esta foto! Me parece muy tierna, siempre me pareció muy tierna!
La verdad es que la frase "el tiempo todo lo cura" me sirve y sirvió siempre, interpretada de todas las formas posibles. No sé si es el tiempo el que me cura o si soy yo la que hace uso del tiempo para curarse, pero sí sé que todo pasa, simplemente uno tiene que querer que se pase, y eso a veces es difícil porque el ser humano adora revolcarse en la autocompasión.
Me alegro que hoy no te provoque tristeza ver esta foto! Yo te propongo algo: yo te presto Serendipity y vos me prestás esta foto! Tengo un (pre)texto para ilustrarla!!
Publicar un comentario en la entrada