Paranoid Android - Radiohead

A mí me gusta decirlo así: allá por 1997, Radiohead cambiaba el mundo con hombres de negocios hachando postes, ángeles en helicóptero y sirenas. Así es como yo lo recuerdo.

Paranoid Android fue el primer corte de Ok Computer, para muchos (entre quienes me incluyo) la cumbre de la carrera de Radiohead. La canción, según admite la propia banda, está inspirada en Happiness is a Warm Gun, una genialidad de Lennon. Al igual que la canción de los Beatles, Paranoid Android está formada por varias canciones que no funcionaban individualmente. El resultado es un día en la vida, 24 horas comprimidas en 6 minutos y 23 segundos.

Son cuatro momentos bien definidos:

La introducción


Los sonidos del comienzo (bup, bup, bup) en realidad son del final del tema anterior, pero me gusta tanto cómo queda todo seguido que se los agregué.

Este momento es como despertar, después de una noche agitada o no. Es abrir los ojos y encontrar el mundo tal como uno lo dejó la noche anterior, aunque uno no lo recuerde exactamente así. Todo es tranquilo, todo empieza sobre rieles y nada parece invitarlo a uno a descarrilarse.

El nudo

En este punto el mismo riff invita a desconfiar. Todo está tranquilo ahora, aunque falta algo... no hace falta prestar atención a la letra para saber que algo está por suceder.

Y finalmente sucede. La realidad se descompone como si un martillazo la rompiera. Todo se quiebra y desborda la violencia. Puede ser una noche de sábado cualquiera, el bombardeo a los sentidos, la música estruendosa, el humo que nubla la vista, las luces, el alcohol... La realidad convertida en flashes, la memoria en jirones y cuando la vida se transforma en esto hay que decidir si diluírse o irse. ¿No hay más? No, hay menos.

El desenlace

El escape es el que cada uno imagine. Todos lo hacemos todo el tiempo. Lennon tenía un lugar, su mente. Y todos tenemos algún lugar. Sea el alcohol que termina de adormecernos, sea la música alienándonos, sea nada más irnos... nadie puede soportar 24 horas vividas con la suficiente intensidad. Este es el punto culminante de la canción, creo yo.

Cuando era chico solía subirme al techo algunas tardes. No sé, como que todo se veía diferente desde ahí arriba, y los sonidos eran diferentes también. El mundo era más tranquilo. Claro, no estaba en ese nivel del mundo donde todo sucede. Exacto.

Para mí es difícil reprimir un movimiento de negación de la cabeza cada vez que escucho el final de este momento, the panic, the vomit, the panic, the vomit, God loves his children, God loves his children, yeah!

Otra introducción, otro nudo, otro desenlace

Y todo vuelve a empezar, porque como dice Charly "no hay fin, siempre hay más". La canción satura los sentidos, buscando el final abrupto, pero no importa, porque todo va a volver a suceder.


Tan genial como la canción es el video, una animación de Magnus Carlsson, un dibujante sueco que le gustaba a la banda. El tipo recibió el encargo, lo aceptó y se encerró a escuchar la canción y trabajar, todo eso sin conocer la letra. El resultado es una historia basada no en lo que el tema cuenta, sino en las sensaciones que genera. La gran afinidad que existe entre la música y las imágenes demuestra dos cosas: segundo, la habilidad de Magnus para plasmar en su obra lo que algo le genera; ahora sí, primero, cuán claro y directo que es el lenguaje de la canción, que hasta puede entenderse (y tal vez mejor) sin la letra.

Me acuerdo que allá por 1997, cuando todo empezaba a pasar, yo escuchaba y pensaba en esto sin darme cuenta. No tuve la suerte de conocer la canción antes de ver el video, y entonces nunca voy a saber si hubiera sentido todo esto si no me lo mostraban en imágenes.

Sea una ilusión en retrospectiva o no, para mí está muy claro y todo esto siempre fue así. Y si alguien no me cree, ahí va:


Pero si a alguien le interesa un análisis más técnico y objetivo, siga el enlace.

2 comentarios:

Lucía P. 8 de julio de 2009 15:03  

(a mi paladar, un muy buen post-performance. me recuerda que la voz de Thom da de lleno en el hueco que hay del otro lado del pecho, quizas por eso es que cuando el hueco está sin caretas casi no puedo oirla)


Saludos!
Lu

Anónimo 16 de noviembre de 2009 20:48  

Desde lo más profundo de mi, suena esta melodía que no me canso de escuchar una y otra vez. Según mi estado de ánimo descubro sensaciones nuevas, descubriendome a mi mismo como loco en un mundo irracional...
sentir esta canción es como si un pesimista viera un niño que se emosiona al ver por primera vez como las pompas de jabon que sopla explotan en el aire.
Enhora buena... me ha gustado mucho este desglose de la canción...un saludo desde las islas canarias.