Se me ocurrió un juego.
Entre todos los discos que compré en mi vida, hubo uno que nunca terminé de saber por qué. Es H.M.S. Fable, de una banda llamada Shack. Cuando lo escuché en la disquería me gustó, pero cuando lo escuché en casa me pareció una auténtica cagada (tal vez los auriculares de las disquerías sean como los espejos de las tiendas de ropa, cuyo reflejo embellece). Desde entonces no he vuelto a escucharlo.
En todos estos años, la cuestión ha sobrevivido en el fondo de mi conciencia, y no son pocas las oportunidades en que sin darme cuenta recuerdo la situación y me pregunto cómo fue que compré ese disco.
Hoy pienso ¿realmente será tan malo? Puedo, por ejemplo, saber con certeza que nunca escuché la última canción, ya que no llegué a escucharlo entero ¿Y si ésta fuera una genialidad escondida en un pésimo álbum? ¿Y si todo este tiempo hubiera existido una obra maestra oculta en un disco intrascendente de mi discografía?
La única forma de saberlo es escuchándola. Probablemente sea un pésimo tema, pero quién sabe. Si es así, me enteraré después de publicar este post, cuando ya sea demasiado tarde.
Con ustedes (y conmigo), Daniella, de Shack.
La moneda está en el aire, y...
So long and thanks for all the fish...
Hace 2 días

1 comentarios:
La sensación es que la moneda cayó parada de costado... ni fu ni fa el tema.
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